Estirando

Los más ricos del mundo representan el 1% de la humanidad, pero son ellos los que más contaminan. Con diferencia. Según el estudio hecho público la semana pasada, 174 países producen una huella de carbono 30 veces mayor para cumplir los objetivos del Convenio de París. Para llegar a la media cada una de esa élite del 1% debería reducir sus emisiones en un 97%. La subida de temperatura es sólo uno de los síntomas del problema profundo y generalizado: el del sistema político y económico que promueve y permite formas de vida insolidarias que niegan la vida misma. En la imagen, varios activistas ecologistas imaginan a sus líderes jugando en cumbres pomposas como la COP26 de Glasgow.